¿Por qué nos gustan las tazas de acero esmaltado?
Marineros a bordo del USS Olympia cenando durante la Guerra de Cuba en 1899. La vajilla utilizada era íntegramente de acero esmaltado La historia del esmalte aplicado a los utensilios de cocina se inicia en Alemania hace unos 250 años. Cuando durante la década de 1760 surge la necesidad de encontrar un recubrimiento seguro, duradero e higiénico para las ollas y demás enseres de uso cotidiano que hasta entonces eran de hierro fundido. Lalance & Grosjean principales productores en EU. Año 1860 Pero no fue hasta finales de 1800 cuando se dio con la fórmula adecuada que tuvo una gran aceptación gracias a sus excepcionales cualidades, a su resistencia y su bajo coste. Poco a poco fueron apareciendo fabricantes en Europa y América, la producción se disparó y los artículos se convirtieron en algo cotidiano e imprescindible dentro y fuera de los hogares de todo el mundo. Su uso ha perdurado en el tiempo y todos recordamos las tazas y cazos de nuestras abue...